-Adquisición de conocimientos especializados para el desarrollo de la actividad profesional.
-Manejar las fuentes jurídicas doctrinales, legales y jurisprudenciales.
-Conocer las últimas reformas como un instrumento útil para comprender y resolver las cuestiones y conflictos que se originan en estos ámbitos.
-Capacidad de análisis y de diagnóstico de situaciones complejas.
-Desarrollo de habilidades que posibiliten aplicar los conocimientos académicos adquiridos a la realidad cambiante.
-Comprender el funcionamiento de las instituciones con profundidad, rigor científico y con un enfoque interdisciplinar.
-Capacidad de formulación y defensa de argumentos, resolución de problemas y toma de decisiones.
-Desarrollo de la capacidad crítica.
-Capacidad para integrarse y comunicarse con expertos de otras áreas y en diferentes contextos.
-Despliegue de sensibilidad hacia temas de la realidad social.