Noticias Universidad de Cantabria

Skip Navigation LinksNoticias de la Universidad de Cantabria > José Latova: “La cueva es un ente vivo que tiene su propio proceso evolutivo”

31 JULIO 2019
Cursos de Verano y Extensión

José Latova: “La cueva es un ente vivo que tiene su propio proceso evolutivo”

El fotógrafo, que participa en los Cursos de Verano de la UC en Ramales, se muestra crítico ante la pasividad política a la hora de aplicar los estudios de conservación en cuevas como Altamira

El fotógrafo José Latova, participa esta semana en el curso 'La fotografía en las cavernas: Arte rupestre y paisajes subterráneos' en la sede de Ramales de la Victoria de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria. Latova, que fotografió la cueva de Altamira con motivo de la exposición del centenario de su descubrimiento, se muestra crítico ante la escasa valentía de los políticos para acometer medidas de conservación que realmente contribuyan a la supervivencia de las pinturas rupestres.

"Hacemos estudios que en teoría deberían controlar la evolución de la cueva, pero luego no se aplican y nadie toma una decisión para evitar los lavados de pigmentos o para evitar otro tipo de daños, excepto cerrarlas o restringir las visitas que, aun siendo muy importantes en su efecto, no son trascendentales para el resultado final de su conservación", explica. Para Latova, "nadie aplica los estudios por el temor a que pase algo y que políticamente me lo echen en cara. Altamira es una cueva tan importante como otras y es un símbolo político en ese sentido".

Para Latova, la primera afección que sufre la cueva de Altamira "es que llegan unos tipos y pintan unos bisontes en el techo. Es un concepto que no tiene que perderse, es decir, una cueva es un ente orgánico que tiene su propia evolución vital y su propio equilibrio. La cueva se formó, fue creciendo, empezó a secarse, a derrumbarse y llegan unos tipos, pintan, hacen fuego, la llenan de porquería… Es la primera acción antrópica negativa para la propia cueva y nos dejaron el resultado de las pinturas". A partir de ahí, prosigue, "la cueva queda sellada con una nueva evolución diferente de ese daño antrópico que había sufrido hasta su descubrimiento, que al descubrirla se empiezan a hacer actividades, se empiezan a hacer muros y  a una campaña brutal en los 60 y 70 de visitas de 1.400 visitantes diarios que producen un daño terrible y la cueva se cierra en un nuevo estado de conservación, del cual, en mi opinión, ha habido altibajos de conservación y se han seguido haciendo estudios pero personalmente han valido de poco". En este sentido, señala que desde el punto de vista de conservación "la cueva se está considerando siempre como un bien cultural material y están dotándola de unos valores como si hubiera que conservarla dentro de un museo, y la gente se está olvidando que la cueva es un ente vivo que tiene su propio proceso evolutivo a partir de unas condiciones determinadas. Y que lo único que podríamos hacer es pequeñas correcciones que jamás se han intentado porque la gente no se atreve".

Latova considera que las declaraciones de patrimonio de la Humanidad de unas cuevas u otras es también una distinción política esencialmente: "Todas las cuevas son igual de importantes. Dentro de Altamira hay cosas que me gustan mucho más que los bisontes. La importancia reside en el conjunto. No creo mucho en las declaraciones de patrimonio de la Humanidad porque entonces Abrigo de Entrefoces también es patrimonio de la Humanidad porque hubo un hombre que la grabó en un momento determinado y tiene la misma categoría moral, ética y conceptual que Altamira".

El docente madrileño, que lleva más de cuatro décadas promocionando el arte a través de sus fotografías, considera que el patrimonio "hay que conservarlo porque es patrimonio y luego se visitará o no. Si hay que cerrar la cueva y no entra nadie, pues no entra nadie, como ha sucedido en un montón de sitios y no entran ni los propios investigadores".  "Lo que no puede ser es tener esa idea que tuvo el subsecretario cántabro de llegar a Fitur y decir que este año vamos a abrir Altamira para que venga Obama a verlo, porque eso supone un crecimiento económico en la zona", lamenta. Para Latova, Santillana del Mar y sus alrededores "tienen suficientes valores en todos los sentidos, desde las personas que la habitan, la gastronomía, el paisaje, el clima, los servicios, para que no dependa exclusivamente de la cueva, que es lo que pasó en los sesenta y es el principio del fin del desastre".

José Latova, que también impartió la conferencia 'Altamira, una nueva visión', el pasado lunes en Ramales, también explicó a los asistentes cómo se ha utilizado la fotografía, en el caso de la cavidad cántabra, para ir documentando su evolución históricamente, desde su descubrimiento hasta nuestros días: "la modelización que se utilizó, tanto en la planimetría como en la propia fotografía y dibujos científicos y técnicos y calcos que se han hecho a lo largo de la historia. Al final toda la documentación son imágenes y me da igual que sea una imagen fotográfica u otra hecha por un dibujante", señaló.

 

Pie de foto: José Latova, a la derecha,  junto al director de la sede de Ramales de los Cursos de Verano de al UC, Manuel Morales.




Noticias relacionadas

 



Servicio de Comunicación
Difusión de actividades, imagen corporativa…
comunicacion@unican.es
Tel. 942 20 10 62 – 20 10 12