El Observatorio Astronómico de Cantabria convoca a 170 personas para observar las Perseidas
Es la actividad “estrella” de la temporada en la instalación científica, que combina ciencia y divulgación gracias al apoyo de varias instituciones
El
Observatorio Astronómico de Cantabria (OAC), instalación científica del Gobierno de Cantabria gestionada por la Universidad de Cantabria a través del Instituto de Física de Cantabria (IFCA, centro mixto UC-CSIC), está convocando estos días a 170 aficionados a la astronomía para disfrutar del espectáculo que ofrece la observación de las Perseidas. Las citas son para ayer jueves, 12 de agosto, hoy viernes y mañana sábado por la noche, y consisten en observaciones en la calle siempre que la meteorología lo permite, combinadas con charlas y explicaciones sobre la actividad científica y divulgativa que desarrolla el OAC, dirigido por la investigadora del IFCA Amalia Corral.
El astrónomo Javier Ruiz, implicado en el proyecto desde sus inicios, explica que este ha conseguido "un buen equilibrio entre ambas facetas". "Cuando se inauguró en 2007 había pocos observatorios como este en toda España; ahora hay bastantes más, pero casi todos se dedican o bien a observación o bien a divulgación". La historia del Observatorio empezó en el año 2000, cuando la Agrupación Astronómica de Cantabria (AstroCantabria) presentó un proyecto a la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno regional, quien gestiona la instalación con la colaboración de MARE, el CIMA, el Ayuntamiento de Valderredible y la Agrupación Astronómica Cántabra (AstroCantabria), además del IFCA.
Con temporadas de duración variable, la instalación suele abrir sus puertas coincidiendo con el verano, ya que es la época de mayor afluencia de visitantes. "El año pasado, en dos meses vinieron unas 1.500 personas, y este año ya llevamos casi 1.000", comenta Ruiz, quien destaca el "ritmo constante" de participación y cifra en unos 40.000 los visitantes a lo largo de los casi 15 años de trabajo divulgativo.
Ubicación idónea
El científico señala que también se utiliza el OAC en otras épocas del año para observar y desarrollar trabajos de investigación, aprovechando las ventajas de su excelente ubicación en el páramo de La Lora. "Estamos lejos de la costa, en uno de los lugares más secos de Cantabria, con lo cual la atmósfera es más transparente; y estamos lejos de la contaminación lumínica de ciudades como Santander, Torrelavega o Bilbao", explica Javier Ruiz, añadiendo que, a pesar de la distancia, hasta Valderredible llega la luz que genera una capital como Madrid. "Al mismo tiempo, es un lugar accesible y el público lo tiene relativamente fácil para llegar", añade.
Beatriz Varona, física y divulgadora, es otra de las personas encargadas de realizar las visitas guiadas, cuyas plazas en estos días especiales de agosto suelen agotarse muy rápidamente (se gestionan actualmente a través del programa de voluntariado Provoca). "En estas observaciones especiales tenemos un aforo limitado, porque congregamos a todos a la misma hora, mientras que en las visitas normales de los fines de semana vienen grupos de 10 cada media hora, y los dividimos en dos para visitar la cúpula y el salón de actos, donde ofrecemos charlas y ponemos un audiovisual".
Aunque la pandemia por Covid ha trastocado la forma de realizar las actividades, se han podido adaptar utilizando pantallas para proyectar lo que se ve por el telescopio, de modo que menos manos los manipulen. "Son aparatos muy sensibles que no se pueden estar desinfectando continuamente", explica Varona. Los guías esperan que pronto se pueda volver a las visitas normales y "todos podamos poner el ojo" en los aparatos y escudriñar el cielo desde un lugar único y con un acompañamiento científico que aporta valor a la experiencia.
PIE DE FOTO: Javier Ruiz, en plena explicación astronómica en el OAC. / Edificio del Observatorio en el páramo de La Lora. / Beatriz Varona ofreciendo una charla divulgativa. / Un visitante, observando pósteres informativos en la instalación.
