Rosa Martín: ‘Los talleres en familia han venido para quedarse’
La directora del Área de Cursos de Verano de la UC hace balance de una edición con más de mil inscritos y nuevos formatos para acercar la programación a nuevos públicos
Cincuenta cursos monográficos, más de un millar de inscritos y 52 actividades culturales dan cuenta de la dimensión de la nueva edición de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC), que este año ha incorporado fórmulas para llegar a nuevos públicos. “Los talleres en familia han venido para quedarse", asegura Rosa Martín, directora del Área, después de la buena acogida que han tenido estas propuestas, centradas en el yoga y el movimiento en la sede de Laredo.
La respuesta fue tan positiva que, a petición del Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna, la UC decidió incorporar a última hora una nueva sesión de yoga en familia en el municipio. “Se completó el número de plazas que habíamos previsto y los asistentes quedaron muy contentos", señala Martín, consciente de que “las familias son un público al que no nos habíamos dirigido específicamente hasta ahora y tienen una importancia muy grande durante la época estival y en una región como Cantabria"
Otro formato que ha despertado interés este verano y que podrá tener un mayor recorrido en futuras ediciones ha sido el de las conversaciones al aire libre. El Torco, en Suances, acogió un encuentro con el cantante y compositor reinosano Rulo, donde repasó sus casi tres décadas de trayectoria musical. “Es un entorno muy bonito. Había gente que no sabía que se celebraba ningún encuentro, pero pasaba por allí, veía que estaba ocurriendo algo relacionado con la UC, y se acercaba".
La UC ha incluido también en su oferta estival proyecciones de documentales, con dos sesiones en Argüeso y otra en Santander dedicada a 'Semillas de Kivu', reconocida con un Goya. Para Martín, este tipo de actividades ofrecen la oportunidad de “ir a ver un documental y, al mismo tiempo, profundizar después en su contenido de la mano de quienes han participado en su creación".
Más allá de estas novedades, la directora del Área de Cursos de Verano reivindica el peso de las actividades culturales, de acceso libre y gratuito, en el programa. “Nos permiten abordar temas de interés y que los ciudadanos estén informados", sostiene.
La actualidad ha marcado buena parte de las conferencias, con asuntos que van desde la dependencia energética y la inteligencia artificial hasta la relación de los jóvenes con las nuevas tecnologías, el deporte, las migraciones, el capital humano o las ciencias de la salud. La clave, explica Martín, está en poner al alcance del público “especialistas de prestigio" capaces de aportar conocimiento riguroso sobre cuestiones que forman parte de la conversación social. “Tenemos la garantía de que la información que recibimos es rigurosa, porque viene respaldada por la Universidad de Cantabria y por el prestigio del propio especialista".
Prueba de ello es que, en Torrelavega, Virginia Carracedo, profesora titular de la Universidad de Cantabria, abordó los incendios forestales, mientras que Nicolás Olea, catedrático emérito de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, puso el foco en la relación entre los plásticos y la salud humana. Dos cuestiones que, como señala Martín, “por desgracia, están de plena actualidad". En ese sentido, destaca la importancia de analizar los incendios “desde la perspectiva del experto" y recuerda que Olea, referente en su ámbito, puso sobre la mesa “una realidad incómoda: la presencia de los microplásticos en la vida cotidiana y sus implicaciones para la salud".
La programación cultural ha encontrado también en la música otras formas de acercarse a la ciudadanía. En el Castillo de Argüeso, Mariu Torre protagonizó un concierto didáctico en el que recorrió la tradición musical cántabra a través de sus instrumentos, desde los más sencillos hasta los más complejos, combinando las explicaciones con la interpretación de distintas piezas. “Gustó muchísimo", recuerda Martín. A esta propuesta se sumó el concierto de la Camerata Coral de la UC en la iglesia de San Sebastián de Reinosa, una cita que ya ha formado parte de anteriores ediciones.
Formaciones con carácter práctico
Los cursos monográficos mantienen, por su parte, una vocación abierta que Martín considera fundamental. Aunque una pequeña parte tiene un carácter más técnico y se dirige a perfiles específicos, la mayoría está pensada para “cualquier persona que tenga ganas de aprender". Una filosofía que convierte la programación en una oportunidad para el aprendizaje a lo largo de la vida, también sobre materias alejadas del ámbito profesional de cada participante.
Rosa Martín recuerda especialmente el curso de introducción a la lengua de signos que tuvo lugar en Santa Cruz de Bezana. “Llegué prácticamente al final y, en menos de veinte horas, me encontré al alumnado comunicándose en lengua de signos con el profesorado, formado por personas sordas". Las experiencias prácticas se han extendido también a los cursos de surf en Suances y Laredo, al curso de fotografía y al dedicado a Picos de Europa en Potes, que incluyó salidas al campo. Además, en Castro Urdiales, el monográfico de canto góspel culminó con un concierto tras varios días de trabajo y el de dirección Coral, celebrado en la villa pejina, concluyó con una muestra final en la Iglesia de los Padres Trinitarios.
La directora destaca también “la relevancia de los temas seleccionados y la calidad de los ponentes". Como ejemplos cita el curso sobre Gaudí celebrado en Comillas, que contó con la participación de Galdric Santana, director de la Cátedra Gaudí, y la propuesta dedicada al enfoque One Health en Suances, que exploró la interconexión entre la salud de las personas, los animales y los ecosistemas. En este último participó Fernando Valladares, investigador del CSIC y divulgador, cuya presencia permitió ampliar la mirada sobre los desafíos ambientales y sanitarios. “Nos hizo reflexionar a todos sobre la salud del planeta", resume Martín.
Esa apuesta por hacer accesibles contenidos especializados tuvo uno de sus ejemplos más claros en el curso 'Alza la voz: técnicas de comunicación y de puesta en escena para la divulgación científica', celebrado en Torrelavega con la participación de Big Van Ciencia, un referente “muy conocido en el ámbito de la divulgación". En apenas unos días, el alumnado trabajó distintas herramientas de comunicación y puesta en escena hasta convertir sus conocimientos científicos en monólogos dirigidos a un público general.
El resultado pudo verse en Escena Miriñaque, donde los participantes llevaron sus piezas al escenario ante familiares, amigos y otros espectadores. Para Martín, la experiencia demuestra que “es posible adaptar contenidos científicos a un lenguaje accesible".
Según Martín, la colaboración de los 16 ayuntamientos que son sede y de las distintas direcciones generales del Gobierno cántabro ha sido imprescindible para sacar adelante una programación “atractiva y de calidad". Un apoyo que va más allá de la financiación, ya que permite identificar temas de interés para cada territorio y refuerza una descentralización que considera “una de las fortalezas" de los Cursos de Verano.
Pie de foto: Rosa Martín, directora del Área de Cursos de Verano de la UC.