El proyecto europeo, coordinado por la UC, ha analizado 15 casos en Europa y el Sur Global y propone, entre otras medidas, evaluaciones socioambientales más amplias y una participación pública efectiva
Miembros de las entidades que integran el consorcio europeo GreenPaths presentaron ayer en la Universidad de Cantabria (UC) las principales conclusiones de tres años de trabajo sobre el diseño y la aplicación de las políticas de transición verde. La jornada final reunió al equipo del proyecto para compartir los resultados de sus distintas líneas de investigación y ocho recomendaciones dirigidas a integrar mejor la sostenibilidad ambiental y el bienestar social en estas políticas.
GreenPaths, financiado por el programa Horizonte Europa con un presupuesto de tres millones de euros, está liderado por la Universidad de Cantabria y cuenta con 13 socios de diez países, entre universidades, organizaciones no gubernamentales, centros de análisis de políticas y representantes de la sociedad civil. En la UC han participado Judith Clifton, coordinadora del proyecto, Daniel Díaz-Fuentes, Marcos Fernández, Ana Lara Gómez y Ana María Carrera Poncela, junto con personal de la Oficina de Proyectos Europeos e Internacionales (OPEI).
La jornada final en Santander incluyó la presentación de resultados de los paquetes de trabajo, una mesa redonda sobre transiciones justas y las intervenciones de Daniel Chávez, de Ikerbasque en la Universidad del País Vasco, y Donna Andrews, de la University of Cape Town, sobre las enseñanzas del proyecto para otros contextos, con especial atención al Sur Global, el género, la solidaridad y los cuidados.
El análisis de GreenPaths partió de la idea central de que las políticas de transición no actúan de forma aislada. “La interacción entre normas, instituciones y distintos niveles de gobierno puede generar contradicciones o efectos no previstos, por lo que el proyecto reclama mayor coordinación y una incorporación explícita de los objetivos sociales y ambientales tanto a corto como a largo plazo", explicó Judith Clifton.
Evaluaciones que incorporen los impactos sociales y ambientales
Entre las recomendaciones más concretas, GreenPaths propone que las evaluaciones de impacto socioambiental sean obligatorias antes de determinadas expansiones industriales y que incorporen un abanico más amplio de cuestiones e indicadores no económicos.
El proyecto plantea además que estos procesos incluyan una participación y consulta significativas, también con la sociedad civil fuera de la Unión Europea cuando resulte pertinente.
La propuesta se apoya, entre otros, en los estudios de caso sobre la extracción de litio en Portugal y Serbia, donde el equipo identificó limitaciones para reflejar plenamente impactos culturales, sociales y ambientales. Otro estudio examina en qué medida la financiación climática se ha distribuido regionalmente de una forma que pueda ser evaluada como justa de acuerdo al Plan Verde Europeo.
Tres años de trabajo y 15 estudios de caso
Durante tres años, el proyecto ha analizado las principales políticas de transición de la Unión Europea, entre ellas el Pacto Verde Europeo, el paquete Fit for 55, el Fondo de Transición Justa y el Fondo Social Europeo Plus. Además, desarrolló 15 estudios de caso en distintos sectores de Europa y el Sur Global para examinar sus efectos sobre la sostenibilidad ambiental y el bienestar social.
El trabajo combinó el análisis de políticas y de vulnerabilidades estructurales con estudios de caso, identificación de experiencias de transición justa y ejercicios participativos de prospectiva. A partir de ese conjunto de evidencias, el consorcio ha formulado las ocho recomendaciones dirigidas a responsables del diseño, la gobernanza y la aplicación de las políticas de transición.
Foto: Foto de familia de los participantes en la jornada de cierre del proyecto europeo GreenPaths, que tuvo lugar en la Universidad de Cantabria.